Noticiario

Seis razones para ver "A Silent Voice"

El pasado viernes, día 16, llegó a aproximadamente un centenar de cines españoles la película  A Silent Voice (Koe no Katachi). Esta historia ya se había podido disfrutar en España a través de su manga, licenciado por Milky Way Ediciones, pero ahora, gracias a Selecta Visión unas 15.000 personas han podido disfrutarla en pantalla grande durante ese día. El éxito de la proyección ha hecho que la película, que iba a contar con una única sesión en los cines, se alargase durante la semana actual.  
Seis razones para ver "A Silent Voice"
A Silent Voice llevaba en mi lista de películas pendientes durante mucho tiempo, así que en cuanto descubrí que se estrenaría en cines, no dudé ni un segundo en ir a verla. El día 16 me cargué de pañuelos (porque había escuchado que era el tipo de película con el que se suelta una buena llorera) y me fui al cine. Finalmente no lloré, aunque estuve cerca en varias ocasiones, pero aun así salí del cine con la sensación de haber visto una obra de arte. Realmente A Silent Voice es una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo y por eso creo que merece tener un espacio en esta página, porque, como ya he indicado, si sois de España todavía estáis a tiempo de ir a verla.
Mi intención era escribir una reseña al uso, para hablaros de su ficha técnica y su sinopsis, pero en su lugar he preferido innovar un poco el formato y hacer una entrada que le haga justicia a la película. Así que aquí os dejo las 6 razones por las que considero que deberíais ir ver A Silent Voice:

1. SU DOBLAJE
La iniciativa de Selecta Visión no solo nos ha permitido disfrutar de este peliculón en la pantalla grande, sino que además lo ha completado con un doblaje inédito al castellano. No puedo comparar el doblaje español con el japonés, ya que todavía no he tenido el placer de ver la película en su versión original, pero he de decir que el trabajo de los actores y actrices de voz españoles me pareció admirable. A diferencia de lo que ocurre en otras adaptaciones de anime, ninguna de las voces sonaba excesivamente forzada o estridente, y todas encajaban muy bien con los personajes. Aunque el reparto no contaba con ningún actor especialmente destacado en el mundo del doblaje en España, la mayoría de ellos contaban con experiencia en doblajes de anime: Nonia de la Gala (voz de Naoka Ueno) es la voz habitual de Bulma (Dragon Ball) en España. Y no es la única que ha participado en el mítico shōnen, ya que también sus compañeros de reparto María José Roquero (voz de Shoko Nishimiya), Pilar Valdés (voz de Yuzuru) y Pablo Domínguez (voz de Nagatsuka) han dado sus voces a otros personajes.
Siempre hay quien prefiere ver las películas dobladas a su idioma y quien apuesta por el VOSE, pero independientemente de esto esta película es una clara oportunidad para ver A Silent Voice de una manera nueva y distinta a lo acostumbrado.
 
La BSO de esta película puede no ser elemento más destacado a primeras: no es excesivamente llamativa o fuerte, y se mantiene siempre en un segundo plano. Sin embargo hay ciertos momentos en los que de repente se luce y hace que el espectador sea consciente de lo importante que es. En su mayoría compuesta por canciones instrumentales, resulta ser un acompañamiento sutil pero perfecto para potenciar los sentimientos que la película busca transmitir. En cierto modo se podría considerar que es esa forma tan delicada que tiene de encajar con la historia lo que hace que no destaque demasiado, porque logra meter al espectador tan dentro del filme que no se considera la música como un elemento independiente de la escena. Así que, aunque puede no ser especialmente destacable para algunos, los amantes del instrumental querrán escucharla de nuevo después de ver la película, os lo aseguro.

3. SU ANIMACIÓN
Seis razones para ver "A Silent Voice"
Con un diseño de personajes que corre a cargo de Futoshi Nishiya, al que podéis conocer por haber realizado este mismo trabajo en Free!, la parte técnica de dibujo y animación ya empezaba con buen pie. Pero esta película es realmente un lujo para la vista, en mayor medida aun de lo que yo esperaba. Hasta el plano más insignificante está perfectamente cuidado (a mí me llamó especialmente la atención uno en el que Shouya tira una tiza a la pizarra, por el altísimo nivel de detalle y el tratamiento de la luz). Los encuadres de las escenas se explotan siempre de la mejor forma posible y los pequeños detalles de lo cotidiano (la etiqueta de la camiseta que el protagonista lleva siempre por fuera, por ejemplo) aportan una sensación de realismo y cercanía que podría pasar desapercibida pero que termina convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales de la historia.
La animación, en cuanto a movimiento, es también irreprochable. Y no solo eso, sino que además se alza como otro de los elementos claves en la transmisión de los sentimientos: en cierta escena que evitaré mencionar para no hacer spoiler a nadie, los planos son borrosos y desordenados, porque así es como Shouya, presa de los nervios y la confusión, lo interpreta todo. Esta clase de recursos inmersivos se escapan de lo convencional y son un valor añadido de la obra que en ocasiones no recibe el éxito que merece. 

Aunque para los lectores de esta página la concepción de que la animación se limita a los niños ya es algo más que desmentido, la escasez de películas de anime en los cines occidentales hace que los conocimientos de la mayoría de la gente de animación se vean limitados generalmente a las producciones de Disney y Pixar. No obstante, A Silent Voice podría ser por fin el golpe que eliminase este pensamiento: no es una película para niños. El argumento es realista y, aunque cuenta con escenas muy tiernas, trata temas duros y los enfoca con crudeza. La historia gira en torno al bullying como elemento principal, presentándonos el conflicto desde distintos puntos de vista y aderezándolo con muchos otros elementos igual de complicados o incluso más. A lo largo de la película se combinan elementos más cómicos con otros más serios o emotivos y realmente plasma la vida tal y como es: cambiante e inconstante, juntando las risas con los nudos en la garganta. Es un mazazo. Una película que hace pensar y que difícilmente deja indiferente a quien la ve. 
Seis razones para ver "A Silent Voice"
Realmente no quiero hablar demasiado de ello, para empezar porque el manga es bastante conocido, al igual que la propia película antes incluso de su llegada a los cines nacionales, así que puede que muchos de vosotros conozcáis ya la historia. Y los que la desconozcáis, aprovechadlo. Es una historia que vale la pena conocer desde una base limitada, sin llevar ideas preconcebidas; interpretarla a medida que la ves, sin reflexionar demasiado (para eso hay tiempo después de verla), simplemente sentir lo que te cuenta.

De todas formas, si ya habéis visto la obra, estaréis notando que me he dejado muchos aspectos importantes en el tintero para evitar descubrir demasiadas cosas de la película. Os invito a hablar de ellos en los comentarios, estaré encantada de comparar opiniones. Eso sí, ¡avisad antes de poner spoilers!

Los protagonistas son exactamente la clase de personajes que una película como esta necesitaba. Indudablemente a la altura de las circunstancias, presentan personalidades redondas y tridimensionales, además de conseguir ser muy distintos entre sí sin caer en tópicos. Si bien es cierto que la mayoría de ellos encajan en mayor o menor medida en algún “personaje tipo”, todos cuentan con pequeños detalles que aportan una sensación de realidad totalmente en concordancia con el argumento. Es fácil encontrarse a uno mismo reflejado en uno o varios personajes, tanto en sus facetas buenas como en sus facetas malas.
Las relaciones entre ellos son complejas, aunque totalmente justificadas por sus personalidades o circunstancias personales y esta profundidad tanto inter como intrapersonal, sumada por supuesto a los otros elementos ya citados, termina por dar lugar a más de una escena emblemática del cine nipón de los últimos años.
Seis razones para ver "A Silent Voice"
 
No es algo en lo que quiera profundizar demasiado, porque creo que es un elemento muy personal y sujeto al punto de vista de quien mira la película. De nuevo, estaré encantada de comentar impresiones en comentarios, pero no quiero condicionar la visión de nadie que todavía no haya visto la obra.
Para mí la historia se alzó como un canto a la amistad, a la superación personal y a la rectificación de cara a la mejora. Un recordatorio de respeto a los demás y a uno mismo. En cierto modo, casi fue un espejo.
Pero todas estas consideraciones las extraigo desde una situación individual y puede que haya quien no aprecie detalles que a mí me llegaron a lo más hondo, del mismo modo en el que yo puedo no percibir elementos que a otras personas les haya llegado con mucha fuerza.
Y esto es en parte otra de las cosas bonitas de la película: aunque busca transmitir un mensaje (y lo consigue), lo más importante es que allana un terreno que nosotros debemos pisar por nuestra cuenta. Por supuesto que es un canto de esperanza, como historia en sí, pero los personajes afrontan esa esperanza de formas impares y no nos muestran un solo camino, sino varios. Somos nosotros quienes debemos escoger qué camino seguir. O por dónde crear uno nuevo.
 

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